Carta al CSA del GT de Sistemas alimentarios y Nutrición del MSC

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A la atención de:

S.E. Hans Hoogeveen, Embajador de los Países Bajos, presidente del Grupo de trabajo de composición abierta sobre sistemas alimentarios y nutrición del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial

S.E. Thanawat Tiensin, Embajador del Reino de Tailandia, presidente del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA)

Los Estados miembros y participantes del CSA

10 de junio de 2020

 

Excmo. Sr. Embajador Hoogeveen:

Para el Mecanismo de la Sociedad Civil y los Pueblos Indígenas (MSC) para las relaciones con el CSA, el proceso de negociación de las Directrices sobre los sistemas alimentarios y la nutrición es de gran importancia. Como en todas las negociaciones celebradas en el seno del CSA, los miembros del MSC están haciendo un enorme esfuerzo para facilitar la participación de la sociedad civil y los pueblos indígenas y poner a disposición del CSA toda la experiencia, los conocimientos, las propuestas innovadoras y la sabiduría de los grupos más afectados y discriminados por los sistemas alimentarios predominantes. Valoramos inmensamente el CSA como una de las pocas plataformas del sistema de las Naciones Unidas donde esto es posible.

En este contexto, deseamos expresar nuestra seria preocupación por la dirección que ha tomado la dinámica de trabajo en el Grupo de trabajo de composición abierta (GTCA).

En primer lugar, quisiéramos destacar que, en el contexto de la pandemia de la COVID-19, las reuniones del GTCA que se han celebrado de forma virtual han tenido serias limitaciones en cuanto a la inclusión y la participación, no solo en lo que respecta a la sociedad civil sino también por lo que se refiere a regiones enteras de los Estados miembros. El acceso desigual a los medios virtuales y la programación de las reuniones sin tener en cuenta las diferentes zonas horarias, así como la falta de interpretación y la ausencia de documentos preparatorios en los seis idiomas de las Naciones Unidas, han impedido una amplia participación.

En segundo lugar, no está clara la metodología de trabajo y de creación de consenso para facilitar la negociación. Después de la primera ronda de observaciones sobre el Borrador uno, que se solicitaron para la reunión del 14 de abril sin que se aclarara cómo se iban a tener en cuenta, la abrupta solicitud de aportaciones para el 11 de mayo nos llevó a expresar nuestras preocupaciones sobre el propósito de formular propuestas de cambio de texto cuando las negociaciones sobre el texto aún no han comenzado. El formato posterior, que implica que se presentaran las aportaciones del 11 de mayo en una “matriz”, no tuvo en cuenta adecuadamente los comentarios presentados por el MSC porque faltaba la mayoría de nuestros puntos y no había forma de identificar lo que el Mecanismo había recomendado. Encontramos nuestros comentarios agrupados con muchos otros, y es probable que tuviéramos puntos diferentes a los de algunos de los comentarios de los Estados miembros o participantes en el CSA con los que se agruparon. Asimismo, varios Estados miembros expresaron su desacuerdo en la reunión oficiosa del 28 de mayo, ya que sus contribuciones no se reflejaban adecuadamente en la matriz mencionada y había una falta de transparencia con respecto a quién había formulado cada propuesta.

A fin de crear un entorno constructivo y de confianza para abordar las divergencias en cuanto al contenido de las directrices y poder crear los compromisos necesarios, es necesario adoptar una metodología que permita la visibilidad de todos los comentarios y sugerencias. Por lo tanto, creemos que los comentarios no deben presentarse en un formato de matriz, sino que deben solicitarse como comentarios sobre secciones del proyecto para las negociaciones y subirse a la plataforma del CSA para que estén disponibles y todos los actores del CSA puedan tenerlos en cuenta en futuros debates.

Desde una perspectiva constructiva, quisiéramos proponer algunos elementos que serían útiles para aclarar el procedimiento y la metodología de trabajo en las próximas semanas y meses. A fin de avanzar sustancialmente en el proceso de creación de consenso, creemos que deberían organizarse debates oficiosos sobre las cuestiones más controvertidas, tomando como referencia la base del diálogo que tuvo lugar el 28 de mayo.

Consideramos importante dejar tiempo suficiente para que se discutan los temas por separado, en lugar de tratar de abordar todas las directrices o las principales secciones conjuntamente. Ello podría hacerse dividiendo el debate en varias sesiones más cortas centradas en una combinación de cuestiones divergentes, identificando claramente el alcance de cada sesión, respondiendo a la información que se reciba según proceda, y luego elaborando un cuadro cronológico de lo que se debatirá y cuándo, similar a la metodología de las sesiones virtuales oficiosas que se celebran en el marco del proceso centrado en los enfoques agroecológicos y otros enfoques innovadores. En nuestra opinión, esta iniciativa está logrando que se celebren debates a fondo sobre determinadas cuestiones divergentes y que se busquen posibilidades de promover una mayor convergencia entre los Estados miembros y los participantes en el CSA.

Para apoyar la determinación de las cuestiones controvertidas en el marco del GTCA sobre los sistemas alimentarios y la nutrición, que ya se abordaron inicialmente en el Resumen de la Presidencia, el MSC desea contribuir enumerando las cuestiones identificadas durante la pasada reunión del GTCA, celebrada el 28 de mayo:

  • Conceptos y definiciones clave (sistemas alimentarios, alimentos nutritivos, dietas sostenibles y saludables, etc.)
  • Comercio
  • Inocuidad de los alimentos
  • Reformulación de alimentos, fortificación de alimentos, biofortificación
  • Plaguicidas y fertilizantes químicos
  • Intervenciones fiscales (impuestos, subsidios, etc.)
  • Monitoreo y seguimiento
  • Análisis y enfoque basado en el género
  • Sistemas de conocimiento basados en hechos (ciencia formal, conocimientos indígenas, conocimientos basados en la experiencia, etc.)

Por consiguiente, instamos al Honorable Embajador y a los Estados miembros del CSA a que garanticen que el debate sobre el proyecto de las directrices se lleve a cabo con el espíritu de inclusión y el mandato del CSA reformado para allanar el camino hacia la adopción de decisiones sobre los aspectos fundamentales en materia de seguridad alimentaria y nutrición.

Agradecemos su atención y quedamos a su disposición para seguir contribuyendo a este proceso.

Atentamente,

 El Grupo de trabajo del MSC sobre los sistemas alimentarios y la nutrición