Desarrollo agrícola sostenible para la seguridad alimentaria y la nutrición, incluyendo el papel de la ganadería

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Coordinadoras:

  • Marité Alvarez (WAMIP)
  • Chukki Nanjundaswamy (LVC)

Facilitadores/as:

  • Stefano Prato (SID)
  • Laura Lorenzo (WRF)
  • Shefali Sharma (IATP)

Equipo técnico 

Un equipo técnico apoyará el grupo de trabajo para asegurar evaluaciones y aportes técnicos rápidos y el mejor conocimiento posible. Su composición incluirá el equipo que trabajó para facilitar las contribuciones del MSC al Borrador Cero, pero también podría incluir personas adicionales. La participación del equipo técnico evolucionará a lo largo del proceso.

Lista de Participantes al Grupo de Trabajo del MSC

Relator del CSA para el proceso de convergencia política: Embajador Yaya Olaniran (Nigeria)

Extracto del PTPA 2016-2017. Desarrollo agrícola sostenible en favor de la seguridad alimentaria y la nutrición, incluida la función de la ganadería – 2016

45. En su 41.º período de sesiones, celebrado en octubre de 2014, el CSA pidió al GANESAN que llevara a cabo un estudio sobre el desarrollo agrícola sostenible en favor de la seguridad alimentaria y la nutrición, incluida la función de la ganadería, para su presentación en el período de sesiones plenarias de 2016. En el informe se analizarán los problemas relacionados con el desarrollo agrícola sostenible, con la finalidad de evaluar la sostenibilidad económica, medioambiental y social de la seguridad alimentaria y la nutrición en todas sus dimensiones (disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad). El informe del GANESAN se centrará principalmente en el componente ganadero de los sistemas agrícolas, dada su función de impulsor del desarrollo de la agricultura y el sector alimentario, y de motor de los principales cambios económicos, sociales y medioambientales que tienen lugar en los sistemas alimentarios de todo el mundo. Asimismo, se revisarán las tendencias, los factores impulsores y las previsiones de la futura demanda de alimentos, especialmente los de origen animal. Se evaluarán los problemas, amenazas y oportunidades que guarden relación con el desarrollo agrícola en favor de la seguridad alimentaria y la nutrición. Con miras a recomendar las medidas apropiadas que deberán adoptar los encargados de formular las políticas y las partes interesadas, en el informe se estudiará la forma de lograr sistemas sostenibles basados en los cultivos

Lanzamiento del informe del GANESAN sobre DASG

Lanzamiento del informe del GANESAN
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Fecha tope para el envío de eventos paralelos

Fecha tope para el envío de las propuestas de eventos paralelos para el CSA 43.
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Consulta informal

Discusión abierta inicial (3h) sobre las recomendaciones políticas para informar el relator acerca del panorama de las diferentes posiciones. No habrá decisiones o acuerdos vinculantes que puedan restringir las negociaciones de septiembre;
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Fecha tope para enviar comentarios escritos

Fecha tope para enviar comentarios escritos a las recomendaciones del GANESAN y en preparación de la reunión de septiembre;
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Propuesta del Presidente

Propuesta del presidente que será la base para las negociaciones
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Fecha tope para enviar comentarios escritos

Fecha tope para enviar comentarios escritos a la propuesta del Presidente
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Negociaciones del CSA

Dos días enteros de negociación para poder alcanzar el mayor nivel de acuerdo posible antes del CSA 43;
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CSA 43

Negociaciones finales y votación en el plenario.
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Octubre 2016

Sesión Plenaria del CSA 43:

CFS Negociaciones 12 Octubre

  • Conclusiones de las negociaciones sobre las Recomendaciones del CSA (para ver el texto final vayan al apartado dedicado a la Sesión Plenaria del CSA 43)

Septiembre 2016

Negociaciones del CSA 8/9 Septiembre

(Solamente disponible en inglés)

Deadline to submit written inputs to the Rapporteur’s Proposal – 4 September

Agosto 2016 

Julio 2016

Junio 2016

El Resumen y Recomendaciones del Informe del GANESAN “Desarrollo agrícola sostenible para la seguridad alimentaria y la nutrición: ¿qué función desempeña la ganadería?” ya están disponibles!

Comentarios preliminares del MSC sobre el borrador cero del informe del HLPE sobre el Desarrollo agrícola sostenible para la seguridad alimentaria y la nutrición, incluyendo el papel de la ganadería 

Octubre de 2015

Este documento presenta los comentarios preliminares del MSC sobre el borrador cero del informe del GANESAN. Dado el corto plazo para enviar comentarios, la barrera lingüística (el texto solo está en inglés) y el tiempo necesario para consultar de forma adecuada con los movimientos sociales, incluidas las alianzas de pueblos nómadas, campesinos, agricultoras, pueblos indígenas, sin tierra, migrantes, trabajadores agrícolas, y a aquellos que representan a los trabajadores en la cadena de procesamiento de la carne, este documento presenta comentarios breves y concisos, a los que seguirán comentarios más detallados en noviembre.

  1. Comentarios generales

Si bien reconocemos el importante trabajo de preparación del borrador cero, el MSC está profundamente preocupado por la narrativa expuesta en la versión actual y está convencido de que el próximo borrador requeriría una reorientación importante si quiere cumplir el mandato del GANESAN:

  1. Falta de contextualización en el mandato del CSA y en el marco de derechos humanos: A pesar del título, el informe no ubica de forma adecuada la agricultura sostenible, incluyendo la ganadería, en el contexto del mandato del CSA. En primer lugar, el informe parece estar muy orientado por el desarrollo convencional interesado del sector, en lugar de por un deseo sincero de explorar cómo tal desarrollo puede convertirse en un pilar fundamental para abordar la seguridad alimentaria y la nutrición. En segundo lugar, cuando se hace referencia a ellas, la seguridad alimentaria y la nutrición se abordan como una necesidad que tiene que cubrir el mercado, y no como un derecho fundamental. De hecho, no se menciona en todo el documento el Derecho a una Alimentación Adecuada y a la Nutrición, ni otros derechos humanos, pese a que son pilares centrales del Marco Estratégico Mundial (MEM) del CSA. En tercer lugar, se presenta a los productores a pequeña escala, otro pilar central del CSA y del MEM, como una categoría marginal e improductiva. Por último, la falta de referencia a los derechos y la no centralidad de los productores a pequeña escala contribuyen a una caracterización errónea de la Soberanía Alimentaria, que se incluye meramente como un debate intelectual en un cuadro;
  2. La falsa narrativa sobre el gran desafío de alimentar al planeta y el foco en las brechas de rendimiento: El informe reitera la gran narrativa de alimentar a un planeta creciente y crea el mito de la demanda creciente de alimentos que requiere urgentemente una revolución de “productividad”. Esta narrativa es falta y confusa. La realidad es que no hay falta de alimentos, y también ha de considerarse que las pérdidas y el desperdicio de alimentos globales suponen aproximadamente un tercio de las partes comestibles de los alimentos producidos para el consumo humano, que se derivan en gran medida del modelo de producción agroindustrial. Los agricultores familiares, especialmente los agricultores y productores de alimentos a pequeña escala, alimentan al 70% de la población mundial y son los principales inversores en la agricultura. Por lo tanto, el desafío de alimentar a un planeta creciente debería estar basado en la centralidad de los productores a pequeña escala, como se reconoce en el MEM, en lugar de en su caracterización errónea como una categoría marginal e improductiva. Además, pese a hacer referencia a tres tipologías diferentes de países, tres trayectorias diferentes de desarrollo agrícola, y cuatro “sistemas” ganaderos distintos, estas categorías parecen tener poca utilidad puesto que el énfasis general del marco se centra en las “brechas de rendimiento” para cumplir las expectativas de la FAO de la creciente demanda de carne para 2050;
  3. La visión agregada del impacto del sector ganadero esconde la huella ecológica fundamental de los diferentes modelos de producción, sin hacer referencia a la agroecología: Aunque introduce algunas clasificaciones, el marco conceptual del informe trata al sector ganadero como una entidad y describe su impacto agregado en términos del uso insostenible de los recursos naturales, riesgos para la salud e inquietudes sociales. De nuevo, esta narrativa se basa en una mala interpretación. Estas consecuencias negativas son todas implicaciones directas del modo de producción industrial e intensivo y se relacionan solo de forma marginal con los sistemas pastoralistas, agropastoralistas y mixtos a pequeña escala. Enmarcar el sector analizando su impacto agregado no expone las tendencias diametralmente opuestas en el sector y sus implicaciones respectivas. De hecho, un gran número de cuidadores de ganado campesinos y pastoralistas, aunque se ven presionados por las políticas económicas mundiales y nacionales a intensificar su producción (criando cruces de razas y razas de alto rendimiento en lugar de razas indígenas locales, usando piensos concentrados, alimentando a los animales en establos en lugar de en pastos, etc.), están actualmente realizando esfuerzos concertados para desintensificar y volver a prácticas de cría de ganado agroecológicas. Esto implica la vuelta a razas animales indígenas adaptadas desde el punto de vista ecológico, pasar de sistemas “especializados” de producción de productos básicos únicos a sistemas diversificados y multifuncionales de cría de ganado (estiércol, leche, carne, transporte, etc.), un cambio en los regímenes de alimentación de piensos concentrados intensivos a forrajes locales y residuos de las cosechas, y la venta de productos en mercados locales en lugar de mercados distantes. Esta es una estrategia para responder al cambio climático (las razas indígenas locales son más resilientes y están más adaptadas, requieren cantidades reducidas de forraje, agua y cuidados, y son más resistentes a enfermedades), para adaptarse a los escasos recursos naturales, y para ser económicamente resilientes y estar protegidos ante políticas y regímenes comerciales mundiales poco fiables que distorsionan los precios en los mercados nacionales. Esta realidad de las personas contradice y cuestiona completamente las predicciones de modelado de la intensificación y el aumento de la cadena de valor como la forma más eficaz de combatir el cambio climático y cubrir la demanda de producción;
  4. El pretexto de la complementariedad y la cohabitación de los modelos de producción y el silencio sobre la naturaleza depredadora del sistema agroindustrial: Al introducir clasificaciones en términos de diferentes modelos de producción, tanto en la agricultura como en la ganadería, el informe los presenta como complementarios entre sí. La realidad es básicamente distinta. La caracterización benigna de los diferentes modelos de producción no expone la naturaleza depredadora del sistema agroindustrial y la evidencia emergente de que, en nombre de la gran narrativa de alimentar al planeta, la “intensificación y la especialización” están provocando la salida y el éxodo de millones de campesinos, pastoralistas y pueblos indígenas de la cría de animales, y la desaparición de literalmente cientos de razas (una al mes entre 2000 y 2006 según la FAO[i]), y están creando condiciones jurídicas propicias para un mayor acaparamiento de tierras y recursos hídricos de sus comunidades legítimas. En el informe no se menciona el desplazamiento a menudo violento de comunidades, la apropiación de sus tierras para la ganadería industrial y las industrias del pienso, ni la pérdida resultante de medios de vida más sostenibles. Este proceso a menudo implica graves violaciones de derechos humanos, lesiones corporales, enfermedades, mayor pobreza y la pérdida de activos y modos de vida, e incluso muertes, como ha podido documentarse en numerosos países. La expansión continua del sistema agroindustrial está por tanto socavando a los productores a pequeña escala y su capacidad de mantener sus funciones productivas, territoriales, sociales y políticas. Ese mismo sistema está generando el problema al que dice hacer frente. Además, la narrativa se olvida completamente de documentar el auge de los oligopolios y la concentración extrema del mercado de insumos, así como la consolidación global, rápida, continua y sin oposición del sistema ganadero industrial (en la carne, los lácteos y los piensos). Esta realidad sigue creando un poder de compra enorme para los transformadores y minoristas de la carne que fomentan muchas de las externalidades a las que hace referencia el informe, como la contaminación ambiental, la pérdida de biodiversidad, los problemas de salud globales, el deterioro de las condiciones de los trabajadores, y el bienestar animal, entre otras. De hecho, “el poder de negociación en el establecimiento de los precios” se menciona por primera y única vez en la página 81 en la conclusión;
  5. El enfoque productivista y la mercantilización de la vida: Al promover un enfoque “productivista” en la agricultura y la ganadería, el informe fomenta la mercantilización agresiva de la vida –el cuerpo humano, la tierra, el agua, las semillas y los recursos genéticos, entre otros– que caracteriza al modelo agroindustrial. Rechazamos esta noción y reafirmamos nuestro entendimiento holístico de nuestras relaciones con nuestra ecología y las dimensiones culturales, sociales y políticas de la producción y los mercados locales. En este contexto, los alimentos son la expresión de valores, culturas, relaciones sociales y la autodeterminación de los pueblos, y nuestros sistemas alimentarios son la expresión de nuestras identidades culturales y la dignidad humana, el control sobre nuestras vidas, y nuestra soberanía. El enfoque “productivista” del borrador actual también crea un vacío respecto a otros papeles y funciones de la ganadería en la agricultura no industrial, incluido ofrecer identidad, redes sociales de seguridad, estatus, seguros y compañerismo, entre otros. Estas funciones no son necesariamente un “subproducto” de la cría de animales para la alimentación. A menudo ocurre lo contrario, como cuando el ganado ofrece fuerza de tiro y medios de transporte. Cientos de millones de personas dependen de estos animales para el arado y la cosecha de sus tierras, transportar piensos y agua, y llevar sus productos a los mercados. En este contexto, reforzar la salud y el bienestar animal –por ejemplo, mediante un mejor acceso a servicios veterinarios– es mutuamente beneficioso;
  6. El informe expone un análisis muy simplista de la malnutrición: Las causas y factores originarios que llevan a la malnutrición en todas sus formas son múltiples, complejos y multidimensionales y no pueden separarse de sus determinantes sociales, políticos y económicos más amplios. De hecho, el informe menciona que “la mayoría de las personas pasan hambre porque no pueden permitirse comprar alimentos, no porque no haya suficientes alimentos en el mundo”, pero deja esta afirmación como algo completamente marginal a su narrativa. No se hace un análisis de las claves de los hábitos alimentarios cambiantes y el informe da crédito exclusivamente a los factores ligados a la demanda, como aumentar los ingresos y la urbanización para el crecimiento en la producción y el consumo de productos ganaderos. Esto lleva a los autores a considerar la ganadería industrial y su expansión continua como necesarias y, de hecho, inevitables. Desgraciadamente se ignoran los factores ligados al suministro como agentes de cambio y fuerzas que dan forma a la dirección de los cambios alimentarios. Entre ellos están el marketing masivo de alimentos de base animal, incluida la comida rápida, y los enormes presupuestos de publicidad de las grandes corporaciones de la alimentación; las a menudo estrechas relaciones entre los agronegocios y los gobiernos; las políticas beneficiosas que aceleran la industrialización de la ganadería, incluidos los subsidios, los incentivos fiscales, los marcos normativos limitados o inexistentes, los acuerdos comerciales, la licitación pública y los escasos o inexistentes mecanismos para costear las enormes externalidades de la ganadería industrial y la producción de piensos, o para recuperar estos costes. Al mismo tiempo, el informe guarda silencio sobre los movimientos emergentes de consumidores que reclaman sus derechos a opciones alimentarias sanas, asequibles y accesibles, así como a información transparente, y a estar protegidos (en especial los niños) ante el marketing agresivo de alimentos y bebidas poco saludables que fomentan una mayor incidencia de diabetes, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y otras enfermedades no transmisibles relacionadas con las dietas;
  7. El mito de la demanda proteínica y el silencio sobre las dietas sanas y sostenibles: La demanda prevista de proteína animal en el sur global, que forma la base del argumento de la necesidad urgente de aumentar la producción de leche y carne de forma industrial, tiene que ponerse en tela de juicio. Al contrario, el informe la acepta de forma inequívoca como un elemento fijo de su análisis, con casi ninguna mención de los hábitos de consumo de carne y leche completamente insalubres y desaconsejables en términos médicos del norte global (como han destacado muchos expertos en nutrición y la OMS, que recientemente declaró la carne procesada como carcinogénica[ii]). De hecho, se omite completamente la necesaria reorientación de las dietas, de un consumo excesivo de carne, leche y alimentos procesados, ricos en sal, azúcar y grasa, hacia dietas más sanas, diversificadas, sostenibles y culturalmente apropiadas, basadas en un mayor consumo de productos frescos y fuentes diversificadas de proteínas.

 

  1. Comentarios específicos
  • Tendencias y factores ausentes: En primer lugar, no hay una discusión substancial sobre las crisis a las que hacen frente las comunidades pastoralistas, ni un análisis político de los factores que afectan negativamente a sus medios de vida y producción. En realidad, parece que no se hace ningún esfuerzo para llegar a las comunidades pastoralistas y sus saberes con vistas a describir y caracterizar sus desafíos a su manera. De manera similar, no hay un debate de calado sobre la interacción entre el llamado sistema “intensivo” con el sistema de “uso mixto” de los productores a pequeña escala, como se explicó anteriormente. En un momento del informe, los autores aluden a la agricultura por contrato como una forma en la que los pequeños productores de uso mixto están integrados y conectados con el sistema intensivo industrial a gran escala. No obstante, no abordan para nada las repercusiones sociales de la agricultura por contrato en los países que han utilizado esta práctica en las aves de corral y los cerdos durante décadas, como Estados Unidos, y lo que esto podría ofrecer en términos de aprendizaje de cara al futuro;
  • La ausencia de referencias a la consolidación y la conglomeración: Como se mencionó anteriormente, las tendencias y factores deberían haber ilustrado claramente la importante consolidación que está ocurriendo en el sector, con tan solo 10 empresas que dirigen toda la cadena de valor mundial cárnica, y 7 empresas que controlan el comercio mundial de grano. Muchas de estas empresas actúan también como comerciantes financieros de derivados y contribuyen a la volatilidad de los precios, algo que los autores pasan por alto, con su efecto perjudicial en los medios de vida de los productores a pequeña escala. De alguna manera, el poder del sistema industrial para hacer bajar los precios y crear demanda de mercado está completamente ausente del informe, aunque la industria desempeña un papel central a la hora de decidir el futuro del sector ganadero, dado su acceso a los políticos en los principales países productores y consumidores de carne;
  • Desafíos para lograr un desarrollo agrícola sostenible que ayude a cumplir los objetivos de alimentación y nutrición: Estas secciones son totalmente inadecuadas en cómo presentan los desafíos sociales, económicos, ambientales y de salud y bienestar animal actuales que la producción ganadera industrial ha planteado a nuestras comunidades (tanto a productores como consumidores). Tampoco abordan los problemas únicos a los que hacen frente los sistemas pastorales o agropastorales en relación con la industria y otras evoluciones. Por ejemplo:
  1. Se habla mucho de los “datos que faltan” sobre las repercusiones sociales, pero existe mucha documentación de sindicatos y de los que trabajan con comunidades migrantes sobre las condiciones laborales en la industria cárnica, la falta de poder de negociación de los productores a pequeña escala, y la transformación de la producción ganadera a pequeña escala e independiente bajo la presión de las “economías de escala”.
  2. La sostenibilidad económica se simplifica en una discusión sobre eficiencia, liberalización del comercio y tecnología, incluida la biotecnología, sin realmente abordar los masivos fracasos de mercado de la industria ganadera. Por ejemplo, solo dos productores europeos dominan el mercado mundial de producción de huevos, y solo 4 empresas de cría europeas y estadounidenses dominan la cría de pollos para asar. Puede hacerse un análisis similar de cómo la industria farmacéutica suministra medicamentos y vacunas al sector ganadero;
  3. El informe guarda silencio sobre la necesidad de que se estabilicen los precios del grano para piensos a fin de limitar la cada vez más insostenible y destructiva volatilidad del mercado para los cultivos y el ganado provocada por el cambio climático, el desvío de tierras de cultivo para los biocombustibles, la especulación financiera desregulada en los mercados de productos básicos agrícolas, y la creciente demanda de carne en China y otros países con mercados emergentes. Impedir que los precios del grano para piensos caigan por debajo del coste actual de producción evita un subsidio indirecto a la producción ganadera industrial, lo que a su vez permite que el ganado criado como parte de rotaciones de cultivos más sostenibles en los campos pueda competir justamente con una producción cárnica industrial menos sostenible. Crear rotaciones de cultivos más sostenibles que incluyan ganado alimentado con pastos será algo cada vez más imperativo ante la volatilidad meteorológica provocada por el cambio climático, puesto que la agricultura con rotaciones de cultivos diversificados, incluidos los pastos, es más resiliente que expandir los monocultivos de grano para piensos. Por lo tanto, debería considerarse el establecimiento de reservas de grano estratégicas regionales, nacionales y mundiales como una de las políticas disponibles más eficaces para estabilizar directamente los precios;
  4. Acogemos positivamente la inclusión del bienestar animal en el texto, pero la discusión es sobre todo “instrumental”, y por lo tanto no es plenamente representativa. De hecho, no se aborda la violencia real del sector ganadero industrial hacia los animales no humanos, en términos de las pésimas y crueles condiciones inaceptables de cría y vida para los animales. En términos de bienestar animal, el informe debería poner más énfasis en las sinergias alcanzadas en los sistemas agrícolas no industriales, donde colocar a los animales en los entornos en que han evolucionado, a los que se han adaptado y donde pueden cubrir sus necesidades físicas y psicológicas, dará los mejores resultados a largo plazo en lo que respecta a la productividad, los medios de vida, la salud, el uso de recursos y las funciones ecosistémicas. Tales sistemas, basados en la reciprocidad, funcionan y se benefician de los comportamientos naturales de los animales, en lugar de ir contra ellos, como en la ganadería industrial;
  5. El informe es objetivamente incorrecto sobre el papel que desempeña el sistema ganadero industrial “intensivo” a la hora de contribuir a la resistencia a los antibióticos, y los sistemas existentes en los países desarrollados no son para nada adecuados para hacer frente a este desafío. Los autores deberían hacer una revisión apropiada de la literatura existente, incluido el Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud (mayo de 2015);
  6. Los autores ignoran completamente el papel de las agrotoxinas que están devastando las comunidades rurales donde se cultivan maíz y soja genéticamente modificados. Existe un amplio conjunto de pruebas de Estados Unidos, Brasil, Argentina y Paraguay, entre otros, que muestran los efectos devastadores de la cadena en la salud pública;
  7. Por último, es muy problemático que se proponga el “comercio” como una solución a la seguridad alimentaria para los países en desarrollo a fin de a cubrir su demanda de “carne”. El mercado mundial de la carne es extremadamente reducido, quizás incluso más reducido que el del arroz, y es inocente asumir que una dependencia del comercio mundial cubriría las necesidades de seguridad alimentaria para proteínas animales, dada la experiencia en las crisis alimentarias. El hecho es que las personas pueden vivir sin carne y productos lácteos e incluso lograr seguridad nutricional y alimentaria si suben los precios. Debería incluirse un debate mucho más pormenorizado sobre el cambio hacia dietas con una mayor base vegetal, como se mencionó anteriormente.

 

  1. Conclusiones sobre las vías, respuestas y recomendaciones

Las importantes inquietudes articuladas en estos comentarios del MSC exigen un cambio fundamental en la narrativa general del informe y su marco conceptual. Es obvio que las vías, respuestas y recomendaciones que emergen de una narrativa y un marco conceptual mal construidos requerirían una reestructuración completa. Por lo tanto, en esta fase nos abstendremos de comentar las secciones relevantes. Como MSC, estamos a su disposición para ofrecer apoyo adicional al equipo de proyecto del GANESAN para reorientar el informe hacia sus objetivos esperados.

[i] ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/010/a1260e/a1260e00.pdf

[ii] http://www.iarc.fr/en/media-centre/pr/2015/pdfs/pr240_E.pdf