Agua

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Grupo de Trabajo del MSC sobre Agua para la seguridad alimentaria y la nutrición 

Coordinadora:

Shalmali Guttal – Focus on the Global South

Facilitadora técnica:

Emily Mattheisen – FIAN

Lee la Recomendación política sobre Agua para la seguridad alimentaria y la nutrición

Proceso 2015

Coordinadora:

Emily Mattheisen – Habitat Coalition International, HIC

Facilitadora técnica:

Shalmali Guttal – Focus on the Global South

Rapporteur especial del CSA sobre Agua: Nicola Lamaddalena

Antecedentes

El grupo de trabajo del MSC sobre agua se creó en abril de 2015 con la tarea específica de articular las posiciones de la sociedad civil en el proceso de formulación de políticas del CSA que empezó tras la presentación del informe del HLPE Contribución del agua a la seguridad alimentaria y la nutrición a mediados de mayo de 2015. Desde entonces el grupo de trabajo ha redactado y presentado posiciones y comentarios sobre el primer y el segundo borrador del cuadro de decisiones para este tema, que se discutió, negoció y aprobó en el 42º período de sesiones del CSA.

Intervención de las OSC en el Plenario del CSA 42 sobre la: 

Adopción de las Recomendaciones sobre Políticas del CSA sobre el Agua para la seguridad alimentaria y la nutrición

La sociedad civil quiere intervenir respecto a tres puntos centrales:

En primer lugar, agradecemos y elogiamos el informe del GANESAN, Contribución del agua a la seguridad alimentaria y la nutrición, y al CSA por abordar esta cuestión fundamental. Esta es la primera vez que el CSA ha analizado de forma sistemática el agua y los vínculos entre la realización del derecho a la alimentación y el derecho al agua, y las implicaciones para otras obligaciones de derechos humanos indivisibles. El informe destaca el valor del agua como riqueza pública común, así como su centralidad en las funciones ecosistémicas y los territorios.

El informe adopta un marco de derechos humanos, priorizando los derechos y necesidades de las poblaciones más vulnerables y marginadas, incluido un énfasis especial en los productores de alimentos a pequeña escala y los trabajadores. Dada la naturaleza transfronteriza del agua, el informe también plantea la necesidad de reconocer las obligaciones extraterritoriales de los Estados en materia de derechos humanos.

En segundo lugar, la sociedad civil da las gracias al relator, los delegados de los gobiernos y otros colegas por el inclusivo y transparente proceso de toma de decisiones hacia las recomendaciones del cuadro de decisiones. Nos complace ver reflejados en el texto final del cuadro de decisiones muchos compromisos importantes de todos los actores.

El cuadro de decisiones reafirma el compromiso con la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada como un componente central del trabajo y mandato del CSA, y presenta el derecho humano al agua como un aspecto central de la realización del derecho a una alimentación adecuada, reconociendo las dimensiones y usos múltiples del agua.

El cuadro de decisiones afirma el papel de la regulación para salvaguardar los intereses públicos y reconoce las funciones ecosistémicas del agua. Hay una priorización clara de las poblaciones vulnerables y marginadas, con recomendaciones específicas para proteger a mujeres y niñas, así como el acceso al agua potable en los lugares de trabajo.

El CSA reformado es un espacio único y dinámico que ha albergado discusiones y deliberaciones vitales para lograr la seguridad alimentaria y la nutrición y la realización del derecho a una alimentación adecuada. Los numerosos sectores de la sociedad civil han participado activamente en todos estos procesos, aquí en Roma y en sus países y territorios respectivos.

Aunque estamos satisfechos con los resultados de este cuadro de decisiones, observamos una disminución del sentido de inspiración y creatividad que el proceso de reforma aportó al CSA.

Esto nos lleva a nuestro tercer punto. Como el CSA, hemos invertido mucho tiempo y recursos en negociar y acordar un texto que ahora usamos como base para la evitar que haya un debilitamiento, en lugar de como base para construir una política más fuerte y coherente hacia la seguridad alimentaria y la nutrición.

Nos inquieta lo que parece ser una falta de memoria institucional en la elaboración de políticas del CSA. Las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, y específicamente los derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas, han sido reconocidas en el sistema de las Naciones Unidas, y reafirmadas en incontables documentos de políticas del CSA —incluido recientemente el Marco Estratégico Mundial adoptado en la sesión plenaria de ayer.

Lamentamos tener que recordar con frecuencia a los miembros del CSA los compromisos asumidos en otros espacios, y que han sido reafirmados en el CSA como elementos con una relevancia directa para el mandato de este organismo.

Finalmente, la sociedad civil está comprometida a seguir trabajando con todos los miembros para ayudar al CSA a cumplir su tan importante mandato —y esperamos que los encargados de formular políticas de nuestros gobiernos hagan todo lo posible para colaborar con nosotros con miras a cumplir este mandato y construir sobre la base de las recomendaciones del informe del GANESAN y el cuadro de decisiones sobre el agua.

Una vez más, expresamos nuestro apoyo al informe del GANESAN y al cuadro de decisiones, y damos las gracias al relator Lamaddelena por habernos guiado a través de un proceso de negociación largo y complejo con una paciencia tremenda, sentido del humor y un sano espíritu de cooperación.

Para ver los videos de la contribución del MSC sobre este tema visite los siguientes enlaces:

https://www.youtube.com/watch?v=MxElAeAvbNU (Francés)

https://www.youtube.com/watch?v=0tPfwiyoqJo (Inglés)

https://www.youtube.com/watch?v=Z8fXIQbAkzU (Español)

https://www.youtube.com/watch?v=mGFCjoxPgJA (Inglés)

Los desafíos del Grupo de Trabajo antes de la adopción 

La base del borrador del cuadro de decisiones fue el conjunto de recomendaciones del informe del HLPE. En general, las OSC acogieron positivamente el informe del HLPE sobre el agua y sus recomendaciones como un esfuerzo muy positivo y amplio, y por tanto una base prometedora para el proceso de formulación de políticas en el CSA. No obstante, las discusiones  demostraron que las inquietudes y reivindicaciones clave de las organizaciones de la sociedad civil se toparon con una fuerte oposición de algunas delegaciones.

Las inquietudes clave del grupo de trabajo del MSC sobre el agua eran:

Derecho humano al agua

  • Hay una fuerte tendencia entre los gobiernos a reducir el derecho al agua solo al agua potable y el saneamiento. La sociedad civil ha exigido que la decisión del CSA debería reflejar un entendimiento más amplio del derecho al agua y la indivisibilidad de los derechos humanos. La realización del derecho al agua es fundamental para la realización de otros muchos derechos humanos, puesto que el derecho humano al agua tiene múltiples dimensiones y vínculos con otros derechos y cuestiones. La interpretación autorizada del derecho al agua, la Observación General Nº 15 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, enfatiza los vínculos, en especial con el derecho a la alimentación y a la salud, y con el acceso a la tierra y otros recursos naturales. En general, es necesario armonizar el texto en el cuadro de decisiones con el marco de derechos humanos. De cualquier forma, la sociedad civil no puede aceptar texto sobre derechos humanos que esté por debajo de los estándares ya acordados en las Naciones Unidas.

“Interés de los usuarios”

  • Cuando hablamos del “interés de los usuarios” debemos tener claro a quién estamos priorizando, y que estamos hablando de “derechos”, no intereses. No todos los usuarios están al mismo nivel. Es fundamental que subrayemos mejor que el documento se dirige y prioriza a las comunidades vulnerables y marginadas.

Enfoque territorial frente a enfoque de paisajes

  • Territorio como concepto viene de las experiencias de los pueblos indígenas, y se usa cada vez más en otros contextos. Los enfoques territoriales de gobernanza no son tanto una perspectiva técnica, sino más bien planificación y gestión de recursos holísticas y no sectoriales con un claro elemento de derechos humanos. Se trata también de un concepto que trasciende las fronteras nacionales.

Políticas e inversiones públicas

  • Cuando hablamos de inversiones, hay diferentes tipos de inversiones entre los que deberíamos diferenciar, y en esto es importante que discutamos y enfaticemos las inversiones públicas. El agua es un bien público y los grupos más marginados deben estar protegidos por buenas políticas públicas en vigor, en oposición a las inversiones privadas que siguen un paradigma diferente dirigido por el beneficio.

Partenariados público-privados (PPP)

  • El texto implica que los PPP son una especie de buena práctica, pero no tenemos experiencias o ejemplos de buenas prácticas que demuestren el impacto positivo de los PPP. De hecho, tenemos muchas pruebas que destacan los impactos negativos en las comunidades, y por lo tanto no vemos un beneficio claro en incluir esto.

Trabajadores agrícolas y el derecho al agua en los lugares de trabajo

  • El acceso a agua potable limpia en los lugares de trabajo es fundamental para los trabajadores agrícolas. Lamentablemente, la realidad es que este acceso no está asegurado para millones de trabajadores, en especial en las plantaciones.

Resiliencia, agua y agroecología

  • El papel de los sistemas alimentarios locales, los productores a pequeña escala y los enfoques agroecológicos son una forma de reforzar la resiliencia.

El agua como herramienta de presión económica y social

  • El CSA ya ha reconocido en documentos previos que los alimentos no deberían usarse como una herramienta de presión económica y social. Esto es completamente válido para el agua, y extremadamente relevante para la seguridad alimentaria y la nutrición.

Gobernanza participativa

  • En cualquier discusión sobre gobernanza y consultas deben aplicarse y mencionarse en el documento los estándares de derechos humanos, y en particular el principio del Consentimiento Libre, Previo e Informado de los Pueblos Indígenas.

Tarificación del agua/establecimiento de precios

  • Nos oponemos con fuerza a todo tipo de tarificación del agua o de cuotas para comunidades; esto podría bloquear el acceso al agua para los grupos más marginados. Compartimos la opinión de que el agua tiene un valor y que debería haber medidas para asegurar que los grandes usuarios de agua como las empresas contribuyan al coste real de su extracción.
  • La palabra “precio” reduce el valor del agua únicamente a su valor económico, ignorando su valor social, cultural y espiritual.

Seguimiento del agua en el CSA

  • Incluso si el CSA no es un organismo de implementación, el tema del agua debería mantenerse dentro del CSA dada su importancia para la seguridad alimentaria y la nutrición. El cuadro de decisiones debería ser más fuerte en este sentido que el borrador actual. El CSA debería al menos alentar a los miembros a aplicar las decisiones y ofrecer más orientaciones.