• Informe de la primera ronda de negociaciones del CSA sobre las recomendaciones políticas para reducir las desigualdades en materia de seguridad alimentaria y nutrición

El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) está elaborando Recomendaciones políticas sobre la reducción de las desigualdades para la seguridad alimentaria y la nutrición. Una parte fundamental de este proceso son las negociaciones, ya que estas sesiones permiten a los Estados miembros, a los participantes -incluidos el MSCPI y otros organismos de la ONU- y a los observadores debatir el contenido del documento político. El objetivo es lograr un documento que sea realmente relevante para los diversos contextos y pueda orientar a los responsables políticos en el diseño y la aplicación de políticas eficaces de seguridad alimentaria y nutrición.

El proceso incluye dos rondas de negociaciones. La primera ronda tuvo lugar del 3 al 7 de junio, y la segunda se celebrará del 1 al 5 de julio. En nombre del MSCPI, una delegación diversa viajó de Túnez, Panamá, Reino Unido, India y Kenia a Roma para presentar las prioridades identificadas colectivamente por el Grupo de Trabajo sobre Equidad del MSCPI y compartir sus experiencias sobre el terreno para garantizar que el documento político refleje las realidades de la gente. Este es un resumen de lo aportado por el MSCPI durante la primera ronda de negociaciones.

  1. Perspectiva interseccional

Para el MSCPI, las recomendaciones políticas del CSA deben reconocer la naturaleza interseccional de las desigualdades. Como se subraya en el informe del GANESAN esta perspectiva es esencial para crear recomendaciones políticas apropiadas y aplicables.

“Estas directrices son extremadamente importantes porque cada vez hay más desigualdades que afectan a la forma como podemos alcanzar nuestro derecho a la alimentación. Estas desigualdades son interseccionales, desde la raza al género, la discapacidad, la edad, pasando por los productores de alimentos, la pesca, las personas en crisis prolongadas o en zonas de conflicto, todos estamos experimentando inseguridad alimentaria y, a menos que abordemos los factores que impulsan estas desigualdades, nada cambiará. Este es el objetivo de estas negociaciones”. – Dee Woods, del Reino Unido, integrante del Comité de Coordinación del MSCPI, coordinadora del Grupo de Trabajo sobre Equidad, e integrante de las organización Landworkers’ Alliance UK y La Vía Campesina. 

Las recomendaciones políticas del CSA deben apoyar las realidades a las que se enfrentan las personas a diario. En este sentido, deben reconocer que los grupos y las personas se enfrentan a múltiples e interrelacionadas formas de discriminación basadas en el género, la raza, la edad, la condición de discapacidad, el origen étnico, la ubicación geográfica, la religión o las creencias, la orientación sexual o la situación de pobreza. 

“Por ejemplo, en India, cuando naces en una comunidad determinada, está muy claro a qué casta perteneces. Y al pertenecer a una casta concreta es donde empieza la discriminación, empiezas a sentir que te enfrentas a mucha desigualdad a la hora de acceder a los servicios que se supone que son para todas las personas del país”. – Aasha Ramesh, de India, de la Coalición Asiática de Mujeres Rurales y miembro del CC

Hamadi Ag Mohamed Abba, agropastoril de Tomboctou (Malí), y la organización ADJMOR, describen cómo la escasez de agua es un problema generalizado en las zonas rurales de Malí. Farache, una comunidad al sur del lago Kamango, lleva luchando contra la sequía desde que el lago se secó en 1973. Para hacer frente a este problema, la organización puso en marcha un sistema de agua por bombeo solar para apoyar un proyecto de horticultura, que no sólo proporciona alimentos sino que también ofrece un medio de subsistencia. En el vídeo, Hamadi explica cómo la escasez de agua ha afectado también a los pastores de la comunidad al limitar la disponibilidad de forraje para sus animales. Además de los efectos de la sequía, la comunidad también se enfrenta al contexto bélico, que ha obligado a algunos de ellos a trasladarse a campos de refugiados en Mauritania. 

Una n lente interseccional permitiría, por ejemplo, analizar cómo se entrecruzan en Malí las causas y los efectos del cambio climático, la guerra y la inseguridad alimentaria, entre otros, y proporcionaría a los responsables de la toma de decisiones las herramientas para aplicar políticas basadas en las realidades a las que se enfrentan las personas.

A pesar de los claros ejemplos proporcionados por el MSCPI y del reconocimiento por parte de varios Estados miembros de la importancia de la interseccionalidad, ésta sigue siendo una cuestión polémica. En los debates se ha intentado llegar a un compromiso para explicar el concepto sin nombrarlo explícitamente, ya que podría existir el malentendido de que la interseccionalidad se refiere únicamente al género. En realidad, como hemos demostrado, la interseccionalidad abarca un abanico más amplio de cuestiones.

2. Reconocer los vínculos entre los conflictos, la ocupación y las desigualdades

Como en Malí, asistimos a un aumento doloroso y alarmante del número de guerras y conflictos armados en todo el mundo. En Gaza, Sudán, Yemen, Congo, Libia y Haití, por nombrar algunos, vemos cómo, además de cobrarse vidas humanas, las estrategias bélicas están convirtiendo en armas recursos esenciales como los alimentos y el agua, intensificando el hambre y el sufrimiento. Las personas que viven en estos contextos se enfrentan a los efectos más duros de la desigualdad, sufriendo desplazamientos, hambrunas, pérdida de identidad cultural y pérdida de tierras y territorios.

El MSCPI ha abogado por el reconocimiento del vínculo inextricable entre la ocupación colonial, la guerra, los conflictos y la exacerbación de las desigualdades. Pedimos al CSA que incluyera un párrafo en las Recomendaciones Políticas basadas en el Marco de Acción del CSA para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en Crisis Prolongadas (CFS-FFA). Aunque varios Estados miembros acordaron incluir recomendaciones que reconocieran la ocupación, basándose en el lenguaje acordado en el Informe Final del CSA 51 y en el CFS-FFA, uno de los documentos políticos más relevantes del CSA sobre crisis prolongadas y seguridad alimentaria, ha habido un intenso debate en torno a la inclusión y el reconocimiento del genocidio.

Souad Mahmoud, de Túnez, miembro de la Marcha Mundial de las Mujeres y del CC del MSCPI para la circunscripción de mujeres, explica en este vídeo por qué las recomendaciones políticas deben referirse explícitamente a las mujeres, hombres y niños que viven bajo la ocupación y que actualmente experimentan un genocidio, como la población de Gaza.

“El mundo entero es testigo de lo que está ocurriendo ahora en la tierra de Gaza. Pero en comparación con estas mujeres y las personas que están bajo ocupación, ya sean hombres, mujeres o niños, estas personas están experimentando desigualdades inexplicables. No se pueden comparar con los conflictos, no se pueden comparar con los choques, no se pueden comparar con las tormentas: estas personas viven sin seguridad”. – Souad Mahmoud, de Túnez, miembro de la Marcha Mundial de las Mujeres y de Comité de Coordinación del MSCPI

 

La concentración de poder, núcleo de las desigualdades

Abordar las desigualdades en los sistemas alimentarios empieza por reconocer las asimetrías de poder que perpetúan las desigualdades. Esto incluye las disparidades entre los productores de alimentos a gran escala y los campesinos, los terratenientes y los sin tierra, y las grandes empresas agroalimentarias frente a los pequeños agricultores. Según el informe del GANESAN, “la política de seguridad alimentaria y nutrición y de sistemas alimentarios debe centrarse explícitamente en la reducción de las desigualdades, prestando especial atención a la interacción de múltiples tipos de desigualdad que tienen un impacto acumulativo en los mismos grupos de personas (es decir, las desigualdades interseccionales), teniendo en cuenta la creciente concentración de poder en los sistemas alimentarios.”

La delegación del MSCPI aportó numerosos ejemplos sobre cómo la concentración de poder perpetúa las desigualdades, subrayando su importancia crítica en las recomendaciones políticas. ¿Cómo puede un documento político abordar eficazmente las desigualdades si no reconoce ni propone soluciones para superar la concentración de poder?

Cuestionar el sistema económico actual

En palabras de Dee Woods, “el actual sistema económico que prioriza el beneficio sobre las personas y el planeta exacerba las desigualdades. La financiarización de los sistemas alimentarios dirige el capital hacia quienes ya están en el poder, redistribuyendo el valor lejos de los trabajadores de la alimentación y los agricultores.”

Los debates en torno al sistema económico actual, incluidos la deuda y el comercio, se abordan por primera vez en el CSA en este proceso político. Aunque la toma de decisiones sobre la deuda y el comercio se produce en otros organismos internacionales, el CSA puede aportar una valiosa contribución sobre estas cuestiones, ya que tienen un enorme impacto en la seguridad alimentaria y la nutrición. Los propios fundamentos del actual sistema económico son también los que han exacerbado las desigualdades mundiales.

“Vengo de uno de los continentes más ricos del mundo, con buena tierra y un clima propicio para la producción de alimentos, pero también de uno de los más pobres. Y lo vemos en términos de hambre, África sigue estando en el mapa del hambre. Si nos fijamos en las desigualdades alimentarias como ejemplo de la deuda, vemos que los países más endeudados se encuentran en África. El servicio de la deuda repercute en la producción y el consumo de alimentos. El servicio de la deuda repercute en la producción y el consumo de alimentos. Cuando los países están pagando sus deudas, el servicio de éstas se traslada a los ciudadanos a través de un aumento de los impuestos sobre los productos básicos, incluidos los alimentos y el combustible. – Leonida Odongo, Kenia, Haki-Nawiri Africa, integrante del CC del MSCPI

Derechos de los Pueblos Indígenas 

Para el MSCPI, las recomendaciones políticas dirigidas a reducir las desigualdades son cruciales para abordar las causas profundas que conducen al desplazamiento y a otras graves consecuencias. Para Taina Hedman, de Panamá, miembro del Consejo Internacional de Tratados Indios y miembro del CC del MSCPI, la participación de los pueblos indígenas en los espacios de la ONU pone de manifiesto las experiencias de sus comunidades y regiones, arrojando luz sobre injusticias seculares, especialmente contra los Pueblos Indígenas. 

Otra cuestión identificada como polémica es el intento de algunos Estados miembros de incluir a las comunidades locales en la misma línea que los Pueblos Indígenas, cuando se refieren al CLPI. Si se acepta, esto podría abrir la puerta a la continuación del extractivismo del conocimiento, y aceptar las violaciones de este derecho conquistado por los Pueblos Indígenas.

Un llamado en favor de políticas progresistas y transformadoras

El MSCPI reclama un documento político basado en un sólido marco de Derechos Humanos. Necesitamos recomendaciones que den prioridad a los derechos y necesidades de los más marginados, con el objetivo de erradicar todas las formas de opresión en nuestros sistemas alimentarios. Este documento político de equidad progresista y transformadora es esencial para transformar las realidades vividas por las personas.

“En África tenemos distintas comunidades étnicas que tienen distintas relaciones con la tierra, con su cultura y con la producción de alimentos. Y por eso es importante que llevemos nuestras realidades únicas y diferenciadas a un espacio global, para que nuestras voces puedan ser incluidas en los procesos políticos y también para poder difundir lo que viene de espacios como la FAO, procesos como el CSA y llevarlo de vuelta a casa, esta es realmente la razón por la que estamos presentes aquí”. – Leonida Odongo, Kenia, Haki-Nawiri.

Twitter
Contactos
Twitter
Contactos

Privacy PolicyCookie Policy

Csm4cfs © 2024. Website by Marco Principia

to top
Llamamiento a la acción
Participa en la movilización de los pueblos

Para denunciar y oponerse a la Cumbre de la ONU sobre sistemas alimentarios

¿Te apuntas?