5 de abril de 2024 

Excma. Sra. Embajadora Nosipho Nausca-Jean Jezile

Presidenta del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) de la ONU 

Estimada Embajadora Nosipho Nausca-Jean Jezile

Las organizaciones que participamos en los grupos de trabajo sobre Equidad y Gobernanza Alimentaria Mundial del MSCPI, así como el Grupo Asesor del MSCPI, nos dirigimos a usted con una grave preocupación que requiere una acción inmediata y decisiva por parte de la comunidad internacional, incluidos los miembros del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de las Naciones Unidas. En este sentido, le rogamos, Presidenta, que haga circular esta carta entre los miembros y participantes del CSA para su consideración.

Le agradecemos su declaración del 22 de marzo, en la que pide un alto el fuego humanitario y un acceso humanitario sin restricciones para atender las necesidades inmediatas de la población civil de Gaza, al tiempo que subraya la necesidad de abstenerse de utilizar los alimentos y el agua como armas de guerra. Apreciamos el hecho de que haya destacado la línea de trabajo del CSA sobre “Gobernanza colaborativa para respuestas políticas coordinadas” como medio para facilitar respuestas políticas colaborativas hacia la realización del Derecho a la Alimentación. Esperamos que pueda seguir haciendo referencia al Informe del CSA 51 (punto III. 11) en sus actividades de divulgación relacionadas con este asunto, al tiempo que señala la necesidad de aplicar el Marco de Acción para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en Crisis Prolongadas (el Marco de acción del CSA) en la franja de Gaza y en todas las situaciones de conflicto y crisis prolongadas.

El genocidio en Gaza ha alcanzado un punto crítico, según la CIF: “toda la población de la Franja de Gaza (2,23 millones de personas) se enfrenta a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. Entre mediados de marzo y mediados de julio, en el escenario más probable y bajo el supuesto de una escalada del conflicto que incluya una ofensiva terrestre en Rafah, se espera que la mitad de la población de la Franja de Gaza (1,11 millones de personas) se enfrente a condiciones catastróficas (Fase 5 de la CIF), el nivel más grave en la escala de Inseguridad Alimentaria Aguda de la CIF, y a una escala nunca vista desde la creación de la CIF. Los expertos de la ONU, entre ellos el Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, han condenado reiteradamente la campaña israelí de hambruna y destrucción de los sistemas alimentarios locales en el asediado enclave palestino, al tiempo que han reiterado que “Israel no respeta sus obligaciones jurídicas internacionales, no cumple las medidas provisionales de la Corte Internacional de Justicia y comete crímenes atroces”.

Además, la suspensión de la financiación de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) por parte de 16 grandes donantes – entre ellos Estados Unidos, Italia, Reino Unido, Alemania, Países Bajos y Japón- tras las acusaciones infundadas contra 12 de sus 13.000 empleados, amenaza con cortar la principal vía de subsistencia de los habitantes de Gaza y afectar especialmente a mujeres y niños. La pérdida financiera colectiva es 363,3 millones de dólares, es decir, el 42,7% de los ingresos presupuestados para la agencia en 2024. Esta medida no sólo afecta a los habitantes de Gaza, sino también a unos 3 millones de refugiados palestinos en Cisjordania, Líbano, Siria y Jordania. Es un duro recordatorio del castigo colectivo infligido al pueblo palestino.

La violencia de la ocupación israelí contra el pueblo palestino en Gaza se ha intensificado hasta un nivel que va más allá de las violaciones de derechos humanos y los crímenes contra la humanidad. Varios relatores especiales de la ONU -entre ellos el relator especial sobre el derecho a la alimentación, Michael Fakhri- y otros expertos en genocidio han calificado las acciones de Israel como genocidio. La Corte Internacional de Justicia también ha admitido la verosimilitud de que tales actos equivalgan a genocidio, y ha reconocido que la privación del acceso a la ayuda humanitaria y la atención reproductiva son componentes clave de este crimen plausible. A la luz de estos acontecimientos, la violencia y los daños a la población civil no han hecho más que intensificarse, agravando la crisis humanitaria.

Además de bloquear y negar activamente el acceso a los alimentos y fabricar una hambruna, la guerra genocida de la ocupación israelí ha bombardeado a los trabajadores de ayuda alimentaria y ha masacrado a personas que buscaban ayuda para salvar sus vidas. El acceso y la ayuda humanitarios inmediatos son la principal preocupación, y están siendo bloqueados.

Sin embargo, insistimos en que las intervenciones humanitarias por sí solas no serán suficientes. Los sistemas alimentarios de Gaza están siendo destruidos intencionadamente. Diversas  organizaciones en el territorio han informado sobre cómo la ocupación y la guerra prolongadas están devastando las tierras agrícolas, los insumos de producción, la flota pesquera y todos los aspectos de los sistemas alimentarios de Gaza, provocando una catástrofe humanitaria de una magnitud sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial. El uso de fósforo blanco ilegal por parte de las fuerzas israelíes ha masacrado a la población de Gaza y contaminado su medio ambiente, y el bombeo de agua de mar al subsuelo desestabilizará aún más el ecosistema. Esta destrucción ha creado las condiciones para violaciones duraderas de derechos humanos fundamentales, como el derecho a la alimentación, el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y los derechos de las generaciones futuras. Israel está matando deliberadamente de hambre a los palestinos socavando la soberanía alimentaria del pueblo palestino. El uso de la inanición y la destrucción deliberada de los sistemas alimentarios como arma de guerra contra la población civil es una grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional. Los palestinos de Gaza constituyen el 80% de las personas que padecen hambruna o hambre catastrófica en todo el mundo, y la comunidad internacional no puede permanecer en silencio. Esta crisis en curso es la culminación no sólo de los últimos seis meses de guerra genocida israelí contra Gaza, sino de 76 años de colonialismo de los colonos israelíes en Palestina.

Por lo tanto, considerando el compromiso de la Constitución de la FAO de garantizar un mundo libre del hambre, el mandato del CSA como la principal plataforma intergubernamental inclusiva para lograr la seguridad alimentaria mundial basada en el derecho a la alimentación, y la gran preocupación expresada en el informe del CSA 51 (Punto III. 11) 1 en relación con el impacto del conflicto sobre la seguridad alimentaria, la nutrición y la agricultura en el Territorio Palestino Ocupado, en particular en la Franja de Gaza, pedimos a los miembros y participantes del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial que soliciten inmediatamente una decisión de la Mesa del CSA para convocar una sesión extraordinaria tal y como se prevé en el reglamento interno “XXIII 7 Artículo XXXIII 7” para:

      • Debatir sobre el genocidio en curso y las medidas que deben adoptar los Estados miembros para respetar, proteger y realizar el derecho a la alimentación, especialmente el acceso sin trabas a la ayuda humanitaria.
      • Reconocer que el genocidio en curso en Gaza y la ocupación prolongada de Palestina representan violaciones del derecho a la alimentación e impiden la soberanía alimentaria del pueblo palestino
      • Pedir un alto el fuego inmediato y permanente, además del acceso incondicional a la ayuda humanitaria
      • Facilitar el diálogo entre los Estados miembros para garantizar una financiación coherente y adecuada del UNRWA, de modo que se posibilite urgentemente el acceso a bienes esenciales, como alimentos, agua, combustible y medicamentos, especialmente en el Norte, donde actualmente no se permite el envío de convoyes de alimentos
      • Apoyar la adopción de un “enfoque de responsabilidades comunes pero diferenciadas” para los futuros esfuerzos de reconstrucción del sistema alimentario y las infraestructuras de Gaza, con el fin de garantizar la rendición de cuentas y la consolidación de una seguridad alimentaria y nutricional a largo plazo, al tiempo que se trabaja por la soberanía alimentaria.

También instamos a la Mesa y al Grupo Asesor del CSA, así como a los Grupos de Trabajo de Composición Aberta (GTCA) relacionados con el CSA:

  • A corto plazo:
    • Aprovechar el flujo de trabajo sobre gobernanza colaborativa y respuesta política coordinada para abordar la cuestión de los focos de hambre relacionados con los conflictos, incluida la hambruna en Gaza, especialmente dado su objetivo de dar prioridad a las voces de los países y grupos más afectados, abrir la plataforma a cuestiones que podrían ser demasiado controvertidas para los procesos de convergencia política y abordar cuestiones estructurales que requieren coordinación política. La primera reunión bianual de mayo es una primera oportunidad para hacerlo.
    • Proponer que la actual hambruna del pueblo palestino en Gaza y las otras crisis de hambruna provocadas por el hombre en todo el mundo sean un tema dentro de los flujos de trabajo pertinentes del CSA, por ejemplo en el flujo de trabajo sobre la Reducción de las Desigualdades, para garantizar que recibe una atención y un debate centrados entre los Estados miembros y los participantes.
    • Dar visibilidad a las crisis alimentarias, especialmente en Gaza, en la comunicación interna y externa del CSA.
    • Privilegiar las voces de las comunidades y los actores más afectados a la hora de debatir los motores y las causas profundas de dichas crisis.
  • A medio y largo plazo:
    • Encargar un informe o una nota informativa del GANESAN sobre el impacto del plausible genocidio israelí en la seguridad alimentaria y el derecho a la alimentación en Palestina y en toda la región, proporcionando un análisis basado en pruebas para informar los debates y las recomendaciones políticas del CSA, en particular teniendo en cuenta el Marco de acción del CSA y entendiendo cómo estas recomendaciones pueden abordar las complejidades de la seguridad alimentaria en situaciones de conflicto, específicamente en Gaza.
    • Acelerar el progreso en el uso y la aplicación del Marco de acción del CSA y mejorar su adopción antes del próximo décimo aniversario, incluso mediante el desarrollo del Plan de Acción del CSA sobre “Aumento de la concienciación, la apropiación, el uso y la utilidad de los resultados de las políticas del CSA. Esto es crucial, ya que aborda directamente las causas profundas de la inseguridad alimentaria en medio de los conflictos y la ocupación, y representa el primer consenso mundial sobre la mitigación de la inseguridad alimentaria durante las crisis prolongadas, basado en principios humanitarios, de desarrollo y de derechos humanos.
    • Incluir el seguimiento de las violaciones del derecho a la alimentación en Gaza y otros focos de hambre relacionados con conflictos en los actos temáticos mundiales sobre el 20º aniversario de las Directrices del Derecho a la Alimentación en la Plenaria CSA 52 y el acto temático mundial sobre conflictos y seguridad alimentaria en la CSA 53, abordando al mismo tiempo las reparaciones de las violaciones del derecho a la alimentación.

Los derechos a la alimentación, el agua, el saneamiento, la salud y la vida, entre otros, están siendo violados, y es responsabilidad colectiva de la comunidad internacional y de cada Estado miembro defender estos derechos, especialmente en tiempos de crisis. Pedimos al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial -que se reformó para ser más eficaz a la hora de facilitar la coordinación y la convergencia en tiempos de crisis- que predique con el ejemplo y tome medidas decisivas para condenar el armamento de alimentos, el hambre y el sufrimiento en Gaza y en toda la Palestina histórica.

Israel está creando una zona de seguridad de un kilómetro de ancho a lo largo de la franja de Gaza, confiscando tierras fértiles y destruyendo sistemáticamente la capacidad de los palestinos para alimentarse. Las repercusiones de este crimen de guerra van más allá de la angustia humanitaria, ya que socava la capacidad de resiliencia de Gaza y los Gazatíes para el futuro.

La población de Gaza no puede esperar, deben adoptarse inmediatamente medidas concretas y sanciones para salvar vidas, restablecer la dignidad y garantizar que se respeten el derecho a la alimentación y su derecho a la autodeterminación, fundamentales en la Carta de la ONU. Lo que está en juego aquí no son sólo las necesidades básicas, los medios de subsistencia y la dignidad de 2,3 millones de palestinos de Gaza, es la credibilidad misma del sistema multilateral y su capacidad para defender los principios y valores humanos en torno a los cuales las naciones se comprometieron tras la Segunda Guerra Mundial con el espíritu de “Nunca más”.

Gracias por su atención a nuestra petición urgente. Esperamos su respuesta y estamos deseosos de discutir cómo podemos apoyar sus esfuerzos.

Como han subrayado Michael Fakhri y otros expertos independientes en derechos humanos del sistema de la ONU, permitir la ocupación, la hambruna y el genocidio sin ninguna repercusión, sólo fomentará más impunidad. Esto nos concierne a todos.

Atentamente,

Grupo Asesor del MSCPI y Grupos de Trabajo del MSCPI sobre Equidad y sobre Gobernanza Alimentaria Mundial

  1. “El Comité recalcó la necesidad de abstenerse de usar los alimentos y el agua como armas de guerra en zonas de conflicto, expresó la necesidad de permitir el acceso confiable, sostenido, suficiente y sin trabas a bienes y servicios esenciales a la población civil en toda la Franja de Gaza y en otras zonas de conflicto, en particular a agua, alimentos, suministros médicos y energía pero sin limitarse a estos, y recalcó el papel de la FAO, el FIDA y el PMA, en coordinación y colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas, instituciones financieras internacionales y órganos pertinentes, con miras a evaluar y afrontar, con arreglo a sus respectivos mandatos, las repercusiones del conflicto en la seguridad alimentaria, la nutrición y la agricultura en el Territorio Palestino Ocupado, especialmente en la Franja de Gaza.”

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Enlaces de interés

La presidenta del CSA pide acceso humanitario sin restricciones para evitar la hambruna en Gaza (en inglés)

FRANJA DE GAZA: La hambruna es inminente ya que 1,1 millones de personas, la mitad de Gaza, sufren una inseguridad alimentaria catastrófica (Informe de la CIF) (en inglés)

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