Del 20 al 24 de octubre de 2025, más de 100 delegados y delegadas de 90 organizaciones de base, que representan a los sectores que producen la mayor parte de los alimentos del mundo, entre ellos agricultores/as a pequeña escala, pastoralistas, pescadores/as, Pueblos Indígenas, trabajadores/as del sector agrícola y alimentario, personas sin tierra, mujeres, jóvenes, consumidores/as, comunidades en situación de inseguridad alimentaria y ONG, viajaron a Roma desde distintos rincones del planeta para participar en la 53ª Sesión Plenaria del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de las Naciones Unidas (CSA 53).
Las personas participantes debatieron sobre la movilización de recursos financieros para la seguridad alimentaria y la nutrición; sistemas alimentarios urbanos y periurbanos; sistemas alimentarios resilientes; el monitoreo de la ejecución del Marco de acción del CSA para la seguridad alimentaria y la nutrición en crisis prolongadas (MA del CSA); el fortalecimiento de la adopción de los documentos sobre políticas del CSA; y la mejora de la colaboración y la coordinación de las acciones entre el CSA y otros foros internacionales.
El CSA 53 se celebró con el telón de fondo de la intensificación de varias crisis mundiales, un contexto en el que los conflictos, el cambio climático, la inestabilidad económica y la degradación medioambiental siguen disparando los niveles de hambre por encima de las cifras anteriores a la pandemia hasta afectar como mínimo a 720 millones de personas en 2024, según el Informe SOFI de 2025.
Las voces de las organizaciones de la sociedad civil y los Pueblos Indígenas hicieron hincapié en la importancia que reviste garantizar la participación efectiva e inclusiva en el CSA, la principal plataforma internacional e intergubernamental incluyente en el ámbito de la seguridad alimentaria y la nutrición, para que la toma de decisiones normativas esté basada en las realidades presentes sobre el terreno.
La Sesión Plenaria del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) es el órgano decisorio que reúne anualmente una diversidad de voces para debatir, coordinar y armonizar estrategias favorables para la seguridad alimentaria y la nutrición y para la realización progresiva del derecho a una alimentación y nutrición adecuadas.
Más que una mera reunión, la Sesión Plenaria es una plataforma fundamental para impulsar cambios a nivel mundial en el ámbito de la seguridad alimentaria y la nutrición. Las conclusiones de esos debates no se circunscriben a la sala de la plenaria, sino que se incluyen en informes que después se presentan en los espacios clave donde los distintos acuerdos y debates fundamentan la toma de decisiones sobre los sistemas alimentarios, como son el Consejo de la FAO y la Asamblea General de las Naciones Unidas a través del ECOSOC, al más alto nivel de repercusión y rendición de cuentas.
Índice
Conclusiones del CSA 53
El CSA, en su condición de principal plataforma internacional e intergubernamental incluyente para la elaboración y coordinación de políticas sobre seguridad alimentaria y nutrición, debe asegurarse de que se apliquen sus decisiones y sus documentos normativos para seguir teniendo relevancia en un contexto mundial que cambia con rapidez. Por ese motivo, esta sesión fue uno de los momentos clave de la Plenaria.
La sesión dio comienzo con la presentación de las conclusiones del nuevo informe SOFI de 2025, en el que se destaca que la inflación en el precio de los alimentos sigue restringiendo el acceso a una alimentación saludable, sobre todo para personas con bajos ingresos. En una mesa redonda de debate regional sobre las dificultades para cumplir con el ODS 2 (acabar con el hambre, conseguir la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fomentar la agricultura sostenible), el MSCPI hizo hincapié en el impacto desproporcionado de la inflación de precios de los alimentos para las mujeres de zonas rurales y subrayó la necesidad de contar con políticas con perspectiva de género que fortalezcan los vínculos entre el mundo rural y el urbano.
En la Plenaria se definieron vías concretas para reforzar la colaboración con espacios como las tres Convenciones de Río, la Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20) en 2026 y la Alianza Mundial contra el Hambre y la Pobreza. Este debate se basó en las aportaciones de los diálogos sobre gobernanza colaborativa del CSA relativos a la financiación y las crisis prolongadas, un espacio creado para dar protagonismo a las voces de los países y sectores más afectados, y se fundamentó también en las conclusiones del Foro de alto nivel sobre el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación de la tierra.
Se calcula que, en la actualidad, el 80 % de las personas en situación de inseguridad alimentaria viven en un contexto de conflictos y crisis prolongadas, lo que, unido a otros factores, exacerba esa inseguridad. Por ese motivo, el CSA condenó enérgicamente el uso de los alimentos y el agua como armas de guerra. El Comité recordó que todas las acciones deben ajustarse al derecho internacional humanitario y las obligaciones en materia de derechos humanos, y exigió un acceso humanitario inmediato, seguro y sin trabas a alimentos, agua y servicios esenciales en la Franja de Gaza y otros territorios palestinos ocupados, así como en todos los estados de Darfur en Sudán, en particular en la zona de El Fasher.
El MSCPI pidió la implantación de mecanismos internacionales de rendición de cuentas para todas las partes implicadas en la explotación, la destrucción y el uso como arma de guerra de la tierra, el agua, los recursos naturales y los sistemas alimentarios locales. Asimismo, volvió a recalcar la necesidad imperiosa de revitalizar y ejecutar al cien por cien el Marco de acción del CSA para la seguridad alimentaria y la nutrición en crisis prolongadas (MA).
Las Recomendaciones del CSA sobre políticas relativas a los sistemas alimentarios urbanos y periurbanos son un producto normativo importante con una fuerte participación e implicación del MSCPI. El documento reconoce que fortalecer los sistemas alimentarios urbanos exige aplicar un enfoque integral: no se puede garantizar el derecho a la alimentación sin abordar cuestiones como la vivienda, la desigualdad, los servicios públicos o la financiación. El fortalecimiento de los territorios rurales no es esencial para el desarrollo rural exclusivamente, sino también para la seguridad alimentaria en las ciudades. Estas recomendaciones exigen comprender que las zonas urbanas y rurales están interconectadas.
Entre otras recomendaciones sólidas, el documento sobre políticas insta a reforzar las conexiones directas entre productores/as a pequeña escala y consumidores/as urbanos, apoyando innovaciones sociales como plataformas de productor a consumidor, agricultura sustentada por la comunidad, huertos comunitarios, escuelas de campo para agricultores, iniciativas de agricultura familiar y modelos cooperativos como cooperativas agrícolas y alimentarias, así como asociaciones de productores y mercados agrícolas.
El MSCPI presentó un documento de visión con experiencias populares de todo el mundo y efectuó una intervención en la plenaria en la que destacó el papel central de las administraciones locales e hizo un llamamiento firme a respetar los derechos de los Pueblos Indígenas de conformidad con UNDRIP.
El Documento de visión y las Recomendaciones del CSA en materia de políticas se erigen ahora como herramientas clave de incidencia política para impulsar el derecho a la alimentación y los vínculos entre zonas urbanas, periurbanas y rurales.
El Foro de alto nivel sobre el refuerzo de la inversión y la financiación responsables en favor de la seguridad alimentaria y la nutrición reunió a gobiernos, organismos de las Naciones Unidas, sociedad civil y sector privado para debatir sobre los retos y las oportunidades en torno a la movilización de recursos financieros adecuados y suficientes en favor de la seguridad alimentaria y la nutrición. En sus conclusiones se reafirmó que la inversión responsable para la seguridad alimentaria debe estar basada en una sólida financiación pública, la sostenibilidad a largo plazo de la deuda y el apoyo a productores y productoras a pequeña escala.
El MSCPI presionó con éxito para que el informe final de la Plenaria incluyese el reconocimiento del papel central de los productores a pequeña escala como inversores clave en los sistemas alimentarios sostenibles basados en derechos, así como la necesidad de reformar la arquitectura internacional de la deuda.
El CSA 53 reconoció que, para fortalecer la implementación de los productos sobre políticas del Comité, hace falta compromiso político, recursos adecuados y medidas concretas en los territorios. El MSCPI pidió a los Estados Miembros y los organismos con sede en Roma (FAO, FIDA y PMA) que inviertan más recursos en traducción, difusión, capacitación y financiación, de modo que los acuerdos alcanzados en Roma puedan llegar de verdad a los territorios.
La Excma. Sra. Embajadora Nosipho Jezile llegó al final de su mandato de dos años como presidenta del CSA, al tiempo que se dio la bienvenida al Prof. Anas A. Al-Nabulsi de Jordania como nuevo presidente del CSA para el bienio 2025-2027.
Asimismo, el Comité eligió nuevos miembros y suplentes de la Mesa. El MSCPI confía en mantener una relación constructiva con el nuevo presidente y con la Mesa para consolidar a nivel mundial las políticas alimentarias incluyentes, coordinadas y basadas en derechos.
En el CSA 53 se puso en marcha el proceso de convergencia de políticas sobre creación de sistemas alimentarios resilientes que estará basado en el nuevo informe del GANESAN sobre este tema. El informe destaca la necesidad de conseguir una resiliencia transformadora equitativa y dejar atrás el concepto tradicional de resiliencia. Este enfoque sitúa la capacidad autónoma de las personas, las capacidades colectivas y la relación entre comunidades y territorios en el centro de los sistemas alimentarios. También recomienda ir más allá de las respuestas cortoplacistas para atajar las causas estructurales y sistémicas que generaron la crisis en un primer momento.
En la Plenaria, el MSCPI pidió que el proceso girara en torno a la agroecología, la soberanía alimentaria, los derechos de los Pueblos Indígenas y la justicia de género, y reiteró que las decisiones sobre políticas deben afrontar las desigualdades estructurales, dejar atrás los sistemas alimentarios dominantes que no funcionan y crear sistemas alimentarios dirigidos por la gente y arraigados en los territorios que protejan de verdad a las personas y al planeta, además de garantizar el derecho a la alimentación.
La primera reunión del grupo de trabajo de composición abierta del CSA tendrá lugar el 17 de diciembre de 2025 para determinar los ámbitos normativos prioritarios que deberían incluirse en el documento. Únase al grupo de trabajo del MSCPI para participar en los debates
El Programa de Trabajo Plurianual 2024-2027 (PTPA), aprobado durante la 51ª Sesión Plenaria del CSA en octubre de 2023, fue sometido a un examen de mitad de periodo en 2025 para evaluar y ajustar los elementos del programa aún no ejecutados.
El programa revisado incluye dos foros de alto nivel, uno sobre gobernanza equitativa de la tierra (2027) y otro sobre inteligencia artificial, digitalización y datos (2026).
Únase a los grupos de trabajo del MSCPI para participar en estos procesos
Declaraciones
Recursos
Informe del CSA 53:
“Marcar la diferencia en la seguridad alimentaria y la nutrición”
Comunicado de prensa del MSCPI
- La sociedad civil y los Pueblos Indígenas reclaman coherencia y rendición de cuentas en la gobernanza alimentaria mundial durante la 53ª Sesión Plenaria del CSA de las Naciones Unidas
Documento de visión del MSCPI
para los sistemas alimentarios urbanos y periurbanos
Informe del GANESAN
sobre creación de sistemas alimentarios resilientes
PTPA 2024-2027 del CSA:
Examen de mitad de periodo
Plan de acción del CSA
para fortalecer la adopción de los productos sobre políticas del CSA
Recomendaciones sobre políticas del CSA
para el fortalecimiento de los sistemas alimentarios urbanos y periurbanos
Fanzine: Comercio, deuda y financiarización:
¿qué tienen que ver con la comida de tu plato?












































